martes, abril 17, 2012

¿Quién eres, quién soy?

La realidad es un convenio. Si queréis, una creación. Es como es pero podría ser de otro modo. Solo hay que conformar un nuevo consenso, o imponerlo. El universo es diverso; sólo nuestra mirada limita la realidad para no perdernos en sus múltiples posibilidades. Simplificar para sobrevivir.

De otra realidad paralela hablaba Canino, la película que más me ha impresionado en años. Su director, Yorgos Lanthimos, ha vuelto al ataque con ALPS.

Si en Canino la realidad se desvanece porque es un acuerdo, en ALPS la que se diluye es nuestra identidad. Somos quien somos, pero podríamos ser otro. En realidad somos perfectos mortadelos, aunque ante el espejo neguemos esa posibilidad y finjamos que somos uno, solo éste. Ser es actuar. ¿Qué ocurre cuando descubrimos que es mejor ser otro, otro de los posibles, que no queremos ser quién creemos ser? Todo es convenio: somos materia cuántica.

ALPS se exhibe desde el día 13 de abril en los cines (unos pocos) españoles.

miércoles, abril 11, 2012

Oscura y monótona

Lo tenía en mi lista de pendientes. Premio Tusquets de editores de novela de 2009. El jurado, presidido por Juan Marsé y compuesto por Almudena Grandes, Jorge Edwards, Élmer Mendoza y Beatriz de Moura. Pues no sé cómo iría la elección de emocionante, pero si hubiera dependido de mi voto, esta obra no hubiera ganado. El estilo narrativo de Sergio Olguín me ha gustado. En cierto modo, también sus tiempos. Pero la historia, en absoluto. En ningún momento llego siquiera a empatizar con el protagonista. Tal vez lo que se pretendía era eso. Pero ni me he dejado arrastrar por la supuesta espiral de caída libre, ni por la trama sexual, ni por los bajos fondos presuntamente desgarradores, ni por la obsesión, ni por la doble moral.  Simplemente, me ha dejado frío. No obstante, daré una nueva oportunidad al autor argentino si vuelve a caer una obra suya en mis manos. Ojo. Se lee rápido. Es ágil. Incluso en algún momento casi te puede hasta enganchar. Pero nada más. Es mi opinión. Seguramente equivocada. Seré difícil de impresionar. Pero Laura, tranquila, fue un buen regalo. El libro y, cómo no, que España ganara el Mundial de fútbol. El pulpo Paul también se podía equivocar. Y mejor que errase en un libro que no me ha aportado, pero que tampoco me ha quitado. Raro sería. Gracias por acordarte de mí. Ése es el mejor regalo.

Oscura monótona sangre está publicado por Tusquets Editores

miércoles, febrero 15, 2012

Polos opuestos, se atraen y atraen

Ya en el siglo XVIII, la crítica literaria centró la batalla entre cultistas y conceptistas, las dos formas de entender el arte escrito que representaban, como máximos exponentes, Góngora y Quevedo. Un enfrentamiento a letra limpia que llevaron del papel a lo personal y de lo personal al papel en una mezcla creativa sin igual. El estilo barroco, excesivo, adornado hasta la extenuación frente a la sencillez, la imagen directa, el lenguaje casi vulgar. Polos opuestos pero atractivos al fin y al cabo. Ese ejemplo de nuestro Siglo de Oro de las letras (salvando toooodas las distancias) es lo que me ha venido a la cabeza al ver, anoche mismo, dos videoclipes. Por un lado, el artificio de OK Go en su tema Needing/Getting. Por el otro, la sencillez de un plano fijo y un sólo tipo bailando (regular tirando a mal) durante 3 minutos y 14 segundos en el primer single del nuevo álbum de The Black Keys, Lonely boy. Pues ambos han conseguido lo mismo: hipnotizarme. Cada uno en su estilo. Cada uno con sus formas. Cada uno con su mérito. Particularmente, aprecio el trabajo de montaje cuidado y enrevesado del primero. Pero, de elegir, me quedo con el minimalismo del segundo. El poder atractivo de lo simple.


Y del encuadre inmóvil de The Black Keys, a la ingeniería de producción de OK Go, que arrasa en Internet.


El camino es el último disco de The Black Keys

Ultimate road es el trabajo de OK Go


martes, enero 31, 2012

Los beneficios del ajo

Sí, se nos repite. Pero sería impensable no contar con él en nuestra cocina mediterránea. Por su valor culinario y por sus propiedades para la salud. Ya los egipcios (los de ahora y los de hace miles de años) destacaban su valor vigorizante y los atletas olímpicos griegos (los de ahora y los de hace cientos de años) lo masticaban antes de competir. Se le atribuyen beneficios para la libido y desde la Edad Media se utiliza para combatir enfermedades bacterianas y como antiséptico. Eso sí, mejor en crudo.

Pues hay artista que son ajos. Se repiten, pero me gustan. Y me sientan bien. Muchas veces digo que hay quien tiene una sola canción que calca y calca. Otros que, efectivamente, sólo tienen una canción (y viven de ella). Seguro que te viene a la cabeza una buena colección de casos. Cuando no es del agrado de uno, directamente se aborrece y a correr. Pero cuando gusta, uno aguarda esa melodía, esa letra certera. Aunque evolucionar es bueno, y muchos lo hacen aunque no se les note, la esencia es lo que se espera que mantenga. Y eso es lo complicado. U2 es un caso interesante. Tras una década de éxito que encumbró The Joshua Tree, arrancaron los 90 reinventándose. Achtung baby primero, Zoo TV y Zooropa después, se sumergieron en la electrónica hasta el punto de sobrevivir, sí, pero mostrarse irreconocibles para sus seguidores. Fans (y creo que ellos mismos) que han agradecido, sin duda, la vuelta al sonido original a partir de 2000, retomando la senda con All that you can't leave behind. Preclaro.

viernes, enero 27, 2012

Lienzos nómadas y arte subterráneo


El abrazo, de Juan Genovés

El tono político es evidente. Lo suscribo. Pero no hay que olvidar el componente artístico. El abrazo tiene la calidad necesaria para no estar escondido en un sótano. Y más cuando algunas de las obras que cuelgan permanentemente en las paredes del Reina Sofía, para mi gusto, sí podían estar en una cueva en montañas lejanas. Y tan ricamente. Lo que me preocupa es que, al igual que esta pintura archiconocida del valenciano Juan Genovés, anden almacenadas por ahí otras obras de indudable calidad. No sólo en la pinacoteca de Santa Isabel 52. Sino en otras como El Prado, donde por muy grandes que sean sus salones, por muchas ampliaciones que se le añadan, no hay espacio suficiente para tanto tesoro.

jueves, enero 26, 2012

Una llama que ilumina

Confieso que, aquel 13 de febrero de 2005, viendo arder la torre Windsor, mientras intentaba narrar sin repetirme lo que veía, mientras intentaba evitar que la batería del móvil se agotara, mientras respondía al presentador y a los tertulianos del programa de debate y actualidad rosa que en ese momento estaba en el aire, pensaba que el incendio no estaba siendo fruto de la casualidad. Gabriela Cañas debió imaginar lo mismo. La diferencia, que ella se lanzó a construir una novela, un thriller si se permite el término, en la que encajan perfectamente realidad y ficción (aunque quién sabe). Seguro que más de un periodista saboreará especialmente algunos momentos de la obra. Se nota el espíritu de la autora. También su paso por Moncloa en esa forma de bucear en el poder. En definitiva, la novela de una novel que disimula como pocos que, aunque no es su primera obra, sí es la primera que se atreve a publicar. Bien por la osadía. El resultado es el mejor ejemplo de que hay que lanzarse.

Con sencillez narrativa, Gabriela nos conduce a través de Rosa y su universo en el asesinato de su hermana Ana, una empresaria de éxito en un mundo de hombres. Pero, aunque la reivindicación no deja de estar latente, que tampoco se vea como un canto feminista al uso. Es un retrato femenino, con su enfoque y sus detalles, con esa mirada que persuade hasta engancharte. Amor, inseguridad, maltrato, corrupción, justicia… Una venganza tejida entre lágrimas y fragilidad, que resulta poderosa y transformadora.

Torres de fuego, de Gabriela Cañas, está editado por Roca Editorial

jueves, enero 12, 2012

The Artist-azos

Sí, vale, no me he comido mucho la cabeza pensando un título. Prefiero comerme las mandarinas que me acabo de pelar. ¿Absurdo? Pues igual que pensar en hacer una peli muda a estas alturas de la película. ¡¡¡¡Y en blanco y negro!!!! Pero ¿qué invento es esto? que diría Sara Montiel. Pues Sara Montiel no, pero el cine estaba lleno de gente de edad. No sé si para recordar momentos pretéritos o, como hicieron las tres señoras que teníamos dos filas más adelante, tocarnos la moral por no decir algo inmoral. Algún día mandaré mi educación a paseo y la montaré gorda. No, no tenían ningún defecto visual. Ni auditivo (la cinta era muda, tampoco hubiera pasado nada). Pero ahí que se pegaron las tres hijas cada una de una madre o de la misma comentando cada jugada. Si el argumento tampoco era para tanto, ¡¡¡¡¡¡¡¡por Dios!!!!!!!!! En fin, que qué se le va a hacer. La próxima, me levantaré y, educadamente, me cagaré en sus muertos. Dicho lo cual, a lo que iba. Como siempre, intentaré no desvelar nada de la película más allá de lo que ya he dicho. Simplemente procuraré trasladar mis sensaciones.