miércoles, febrero 06, 2013

Cuando el que regresa soy yo

En estos días de tanta convulsión necesitaba un momento de relax. Y qué mejor forma que buscar entre la colección de discos esa dulce sensación que la música provoca en mi cerebro. Así, pasando las yemas de mis dedos por los discos, un placer como hay pocos, he parado primero en el Existir de Madredeus. Una delicia. Al devolverlo a su estantería he querido más. Insaciable. Mis ojos se han ido entonces, como lo hicieron en 1999, a esa sonrisa fresca que transmitía una tal Cristina Pato. Es lo magnífico de volver a escuchar obras que hacía tiempo no reproducías. Independientemente de su calidad. Y más, como es el caso, cuando esa virtud, esa chispa, fluía a borbotones. Sólo lograr rebobinar en el tiempo otorga una especie de paz interior que te reconcilia con todo. Y hacerlo disfrutando de esa gaita joven y descarada de Tolemia, mucho más. No siempre soy fiel. A Cristina Pato la abandoné hace mucho tiempo. Sus ojos no volvieron a cruzarse con los míos en ninguna tienda, en ningún escaparate. Hasta hoy.

domingo, junio 24, 2012

Esencia natural

Confieso que acudí a Casa Decor, sobre todo, por visitar el interior de uno de los edificios que más me gustan de Madrid, el palacete de la Real Compañía Asturiana de Minas. Pero salí enamorado. En esencia. Aunque antes de abrir mi corazoncito, explicaré de forma somera en qué consiste esta buena idea de Casa Decor. Interiorismo excelente, lo más granado del panorama recrea su concepto de lo que es una vivienda, un hogar. Así que nos encontramos con 51 casas en 1. Sofistacación, sencillez, elegancia, sobriedad... Es como colarte en muchos domicilios con su vida propia. Es, sin duda, el paraíso de los mirones, de los cotillas, de ese fisgón que todos llevamos un poco dentro. Y entonces empiezas a fantasear con cómo será el que vive ahí. Y te imaginas a un tipo estirado. O a una ejecutiva metódica. O a una pareja dulzona. O a una señora amante de la ópera y los gatos. Y entre todos los habitantes de esta peculiar e imaginaria comunidad de vecinos me encontré con esa chica, esa joven fresca, esa mujer divertida y natural. Su casa, en medio del campo. Luminosa. Bucólica. Llena de vitalidad. Y sí. Estaba allí. Se llama Verónica. Verónica Martínez, aliento creador de EnEssentia. Al 'pasar' por su casa una pincelada me hizo detenerme.

Esa forma de dar vida a una esquina, así de simple, demuestra que hay mucho talento en ella. Que sabe cómo hacer de un espacio un hogar. Que en sus creaciones hay alma, como la que puede mostrar todos aquellos momentos, fotografías, dibujos, pinturas, nada... que quieras enmarcar en ese mural, en ese peculiar altar que cada uno puede construir gracias a ella. Alguien afortunado, con ella. El espíritu del bosque se integra, atraviesa los muros, y se deja caer en su columpio cual hoja en ese otoño que, si miras por la ventana, tiñe los árboles de ocre y arcilla.

viernes, junio 15, 2012

Fenómeno Verdon


Qué placer el olor a papel recién salido de imprenta. Y más todavía cuando entre esas letras tipo aldus se esconde la última historia de David Gurney. Ya la estoy devorando y sí, sigue la gran estela que primero nos fascinó con Sé lo que estás pensando y luego nos conmovió con No abras los ojos. John Verdon ha sabido construir un gran personaje y un magnífico universo cotidiano que resulta muy fácil de surcar. Su estilo claro, directo, cinematográfico, que con pinceladas certeras es capaz de recrear en tu cabeza una escena, no importa si dramática, tensa o liviana. Todo fluye en la prosa y en los diálogos de Verdon. La excusa para la vuelta a escena de Gurney, que acepta ayudar a la hija de la periodista Connie Clark, aquella que hizo mito a este policía agudo y penetrante. Pero, lógicamente, no se conformará sólo con asesorar su trabajo documental sobre un asesino en serie nunca capturado. La trama está servida. No hace falta decir más. Por delante, 495 páginas que, una vez más, se harán cortas y que, seguro, mantendrán el nivel de este fenómeno literario de consumo masivo. Para algo más que fieles.

Deja en paz al diablo, de John Verdon, publicado por Roca Editorial. A partir del 18 de junio.

miércoles, junio 06, 2012

Buenrollismo

Hay novedades subjetivas, sólo para uno mismo, pero no por eso dejan de perder valor. Hace poco escuché el álbum Sweep me away de Fredrika Stahl. Tiene ya un par de años y pensé que no merecía la pena dedicarle una entrada. Pero a renglón seguido me dije "qué demonios, y por qué no, al igual que yo lo acabo de descubrir es posible que alguien más lo oiga por primera vez". Así que dicho y hecho.

lunes, junio 04, 2012

Lupus talentum

Sabéis de mi debilidad por esa fiera de la escena llamada Nuria Espert. Y semejante monstruo de las tablas le iba como anillo al dedo a La loba que imaginó Lillian Hellman para retratar la ambición y la falta de escrúpulos, pero a la vez el sueño, la inteligencia y la superación. Esa paradoja en un mismo ser, esa mezcla perfecta entre agresividad, dureza y ternura, es la viva imagen del lobo aullando a la luna llena. Y la encarna a la perfección ese animal del teatro. Ella sostiene una obra profunda, cruda. Las risas del público en algunos momentos verdaderamente dramáticos, intensos, estremecedores creo que sólo obedecen al afán del personal de ir a un espectáculo predispuesto a divertirse. Pero bueno, cada uno amortiza la entrada como soberanamente quiere. Una pena. No sé qué se le tiene que pasar por la cabeza a un actor en un momento así, astringente, y que la reacción del respetable sea una risilla cómica. Acostumbrados estarán. Actores que, junto a la Espert, dan una buena cristalización a la obra del Centro Dramático Nacional y Juanjo Seoane

jueves, mayo 31, 2012

MIB 3: Men In Boredom*

Anoche maté dos pájaros de un tiro. Bueno, fueron 3 ó 4. Llevaba un tiempo con ganas de ver una película en 3D. La única que había presenciado, un mediometraje, fue en la Expo'92 de Sevilla. Y antes, casi me olvido, cuando la Teleindiscreta regaló esas gafas de cartón y celofán rojo y azul porque iban a emitir en TVE no sé qué película en esos mismos dos colores, pues también hice el experimento como miles de ciudadanos de buena fe. Fue un churro. Pero entiendo que la ciencia es así, método empírico ensayo-error. Había oído historias con eso de las tres dimensiones en el cine que recordaban a aquellos señores que salían despavoridos al ver el famoso tren de los hermanos Lumiére. Así que cuando acudí a ver la exposición sobre los inventos de Leonardo Da Vinci en Madrid, no me quise perder lo primero el pequeño vídeo en 3D sobre el genio italiano.

sábado, mayo 19, 2012

Alevosía arriesgada

Ni la peor crisis puede acabar con la cultura. Precisamente ahora, en el momento más complicado, hay quien quiere complicarse aún más. Siruela, uno de los sellos más solventes del mundo editorial en español, se lanza a una nueva aventura. Podría parecer un salto al vacío, un gesto desesperado ante un panorama oscuro. Pues de esa nocturnidad nace Alevosía. Un delito consciente en un panorama extraño. Se saben culpables, pero no temen la sentencia. No me extraña. Siruela lleva tres décadas echando el lazo a buenos títulos en la selva de las letras. Y con esa experiencia, pretenden guiarnos en el safari literario para mostrarnos especies más comunes, pero con su propia visión. Así, encontrarán su hueco novelas históricas, sagas familiares o best-sellers. Porque también en esas obras tachadas de menores se puede encontrar literatura de la buena. Ése es su reto. No será fácil. Y es posible que la aventura acabe perdida en el laberinto del mercado, los balances, las descargas o la saturación. Pero intentarlo siempre merecerá la pena.  

Cuando los dioses escriben el libro del destino, de Alice Albinia, y Te escucho, de Federica de Paolis, son sus dos primeros lanzamientos, al que seguirá Media vida, de Darin Strauss -National Book Critics Circle Award en Estados Unidos- y otros once libros con buena pinta. De momento, lo que he leído de Te escucho, el tercer trabajo de la italiana Federica de Paolis tras Lasciami andare y Via di qui, me está enganchando, aunque el argumento recuerde a una historia maestra, La vida de los otros.